Cada una de estas recomendaciones de vida son para vivir mejor. Independientemente de cuáles sean tus objetivos en la vida, o tu situación actual, estos consejos muestran una manera de vivir en paz y de forma más tranquila.

Sé compasivo – La compasión no solo es buena para la persona que lo recibe, sino que también se ha demostrado que las personas compasivas sufren de menos estrés, tienen un mejor ritmo cardíaco y hasta su sistema inmune mejora. Así que practica la compasión con las personas que tienes a tu alrededor, sin duda alguna mejorará tu vida.

Practica la amabilidad – “Sé amable siempre que sea posible, ya que siempre será posible.”

Determina vivir con felicidad – olvidar la mentalidad materialista y optar por la compasión, amabilidad, paciencia y tolerancia, las cuales conducen a la paz.

«El propósito de nuestra vida es ser felices». 

Realizar un proyecto de vida No importa tu edad, es importante hacer un proyecto a corto, mediano y largo plazo. Identificar tus prioridades y los diferentes puntos de interés en tu vida. Por ejemplo, algunas partes pueden ser: tu vida profesional, ejercicio, espiritual, relación sentimental. ¿Qué quiero lograr? ¿En cuánto tiempo? ¿Cuales son tus metas y proyectos?, ¿en qué parte de tu vida están? Este proyecto de vida reduce el estrés y la depresión. Tener un porque. Consejo: imprime tu proyecto de vida y tenlo a la vista para tenerlo siempre presente. Hazlo de forma clara, concreta y ordenada.

No lastimes a los demás –  Ten presente nadie merece ser maltratado intencionalmente, ni física y mucho menos emocionalmente. Una buena regla de vida que puedes implementar en tu vida es tratar de hacer feliz a las personas que tienes a tu alrededor.

 

«Si puedes, ayuda a los demás. Si no puedes hacerlo, al menos no les hagas daño.»

 

Cultiva tus amistades – Una de las mayores fuentes de felicidad, son las personas que tienes a tu lado y cómo te relacionas con ellas. Asegúrate de invertir el tiempo de calidad con esas personas que quieren lo mejor para ti; aquellas verdaderas amistades que no dependen del dinero u objetos materiales, y más bien se basan en la confianza, amor y apertura.

Ahora bien, no permitas que una pequeña disputa lastime una gran amistad. Existen muchos casos donde una pequeña situación, mal administrada, acaba con relaciones valiosas de años. No permitas que un sentimiento pasajero derrumbe una relación que aprecias; deja el orgullo, aprende a manejar tus emociones y ten una perspectiva de largo plazo. Esto aplica tanto para tus amistades, como para tu familia.

Cuando haya una discusión, lo cual es normal, no tomes decisiones precipitadas, deja el pasado atrás y enfrenta esta circunstancia con valentía.

Deja de pelear, aprende a dialogar y escuchar – La no violencia significa diálogo.En la reconciliación se encuentra la solución a los conflictos y desacuerdos. No existe ganadores, ni perdedores. No de esta manera, sino mitad y mitad. Siempre se puede aprender algo nuevo. Intenta escuchar al prójimo, compréndelo, piensa lo que siente y el porque se siente así.

Las grandes cosas en la vida implican riesgos – Ten presente que el amor verdadero, los grandes logros y todo aquello que valga la pena implica correr grandes riesgos para alcanzarlos.

Si quieres grandes cosas en tu vida debes estar dispuesto a correr riesgos, a perder, a equivocarte. Así que sal de tu zona de confort, define lo que quieres lograr y comienza a moverte.

¡Atrévete!

El camino está lleno de retos, los cuales solo podrás solucionar si tienes el coraje de intentarlo. Si necesitas motivación,  No esperes hasta ese momento, cuando solo puedes imaginar para cambiar, hazlo hoy.

Cuando pierdas, no pierdas la lección – Cometerás errores, habrán equivocaciones en tu proceso de ser una mejor versión de ti mismo. Y esto está bien, no hay nada de malo en tropezar cuando se quiere avanzar. El problema es cuando dejas pasar la lección de estos errores, cuando te equivocas en vano y sigues como si nada hubiera ocurrido. La invitación es bastante sencilla, saca el máximo provecho y aprendizaje de cada error que cometes. Y adicionalmente, cuando te des cuenta que has cometido un error, toma los pasos inmediatos para corregirlo. El problema no es el error que cometiste, lo malo es que no hiciste algo para remediarlo.

Recibe el cambio – Los cambios son buenos, siempre se puede encontrar una mejor forma para realizar algo. Abre tus brazos al cambio sin permitir que este cambie tus valores. Es más, dale la bienvenida al cambio, búscalo y aplícalo. Sin embargo no permitas que este cambie tu esencia, tus principios y valores, que son los pilares de una vida con sentido.

Viaja por la tierra y sé amable con ella – Una vez al año viaja a un lugar donde nunca hayas estado. Conocer otros lugares es una experiencia gratificante; conoces otras culturas, lenguas y formas de vivir. Esta propuesta la puede agregar a tu proyecto de vida. Viajar por el mundo, al menos una vez por año, te recuerda que no todo es trabajo, que las responsabilidades son importantes pero que hay cosas que también le dan color a tu vida.

Adicionalmente, recuerda ser amable con la tierra. De esta manera tendrás algo para dejarle a tus hijos y los hijos de tus hijos. Sé consciente del espacio en el que vives, del medio ambiente y sus recursos. Vivir en equilibrio con la tierra te brinda paz. 

Aprende cuando hablar y cuando guardar silencio – Ser prudente es una virtud. Saber ¿cómo? ¿cuándo? y ¿dónde? Es cierto que debemos de expresar nuestro sentir con los demás. Pero es importante la forma.  En ocasiones es mejor esperar el momento oportuno para decirle a la persona lo que sentimos.

Algunas veces quedarte callado resulta mejor, que decir algo que no sientes o no piensas. Ser mentiroso o hipócrita no son la mejor opción. Intentar agradar a todos no es una buena forma de querer ser feliz. Se sincero.

Cuando te pregunten, trata de tener la humildad y la capacidad suficiente para compartir aquello que sabes. Todos tenemos algo para enseñar y algo para aprender.

Ama sin esperar nada a cambio – El amor lo puede todo. Siempre dar, dar y seguir dando amor.

 

El amor se basa en entregar, no exigir.